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El consejero de Gobernación de la Junta de Andalucía, Luis Pizarro, ha efectuado su primera visita institucional al Ayuntamiento de Tarifa, al objeto de conocer de primera mano los problemas y retos a los que se enfrenta la ciudad
, así como de repasar las diferentes actuaciones en las que colaboran ambas instituciones. En la visita, el consejero ha estado acompañado del delegado del Gobierno de la Junta en Cádiz, Gabriel Almagro, y del subdelegado en el Campo de Gibraltar, Rafael España.
Durante más de una hora, los representantes de la Junta han estado reunidos con los integrantes del equipo de gobierno, con quienes han tratado temas urbanísticos y de infraestructuras, como la permuta del campo de fútbol, la construcción de la depuradora o la necesidad de un nuevo instituto. Manella ha insistido además en los problemas de la almadraba y del traslado de las fábricas de conservas y de harina de pescado, cuestiones ambas de las que dependen numerosos empleos y el bienestar de muchas familias.
“También hemos planteado al consejero la grave situación de la deuda municipal, ya que la crisis ha supuesto una zancadilla a los esfuerzos que llevamos desarrollando desde 2003 con el objetivo de quitarnos de encima el enorme lastre que dejaron los gobiernos de la derecha”, ha destacado el alcalde.
Tras la reunión, Luis Pizarro y el resto de la comitiva han visitado una de las intervenciones en las que la Junta de Andalucía tiene una importante participación, como es la rehabilitación del edificio de la Casa de la Cultura. Guiados por las explicaciones del arquitecto municipal, los responsables políticos de la Junta han conocido los pormenores de una obra que se encuentra en una fase avanzada de construcción, y que supone una inversión de 349.316 euros cofinanciados por la Consejería de Gobernación y el Ayuntamiento de Tarifa en el marco del programa de cooperación económica con las Corporaciones Locales para las obras de mejora de infraestructuras.
A partir de un proyecto redactado por la Oficina Técnica municipal, el objetivo de la intervención es un cambio en profundidad en el edificio, que data de mediados del siglo XX y se encontraba obsoleto y en mal estado de conservación. Las nuevas instalaciones, que comienzan a tomar forma, incluirán un amplio salón de actos con escenario y capacidad para 116 plazas, una sala multiusos, varios despachos, aulas, salas de danza y música, aseos, almacenes y vestuarios.
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